
Una de las islas más conocidas de Asia y uno de los destinos míticos de los viajeros de los años setenta es Koh Samui. Situada en Tailandia, en el mar de China, es una de las islas que pueden resultar más fáciles de visitar desde Europa, gracias a la gran cantidad de vuelos que la unen diariamente con Bangkok y las conexiones internacionales.
Es una isla pequeña, que se puede circunvalar en coche en menos de una hora, y que a pesar de estar cada vez más desarrollada turísticamente, mantiene un indudable encanto. La parte más turísticas es la que se encuentra a la derecha de la isla, donde está situado el aeropuerto, propiedad de la compañía Bangkok Airways, y las ciudades de Chaweng y Lamai. Allí es donde irán la mayor parte de los turistas y donde se puede encontrar los restaurantes, discotecas, atracciones turísticas, etc. El resto de la isla se encuentra mucho menos desarrollado y la parte sur tiene todavía bastantes playas casi vacías.
Al norte se encuentra Bophut, un pequeño pueblo de pescadores, hoy habitado por muchos europeos y Big Buddha Beach, una playa llena de bungalows donde destaca una estatua de un gran Buda que se adentra en el mar.
Al oeste de la isla se encuentra la capital, Nathon, la más auténtica, llena de descendientes chinos que vinieron en el siglo XIX de la isla de Hainan. Allí se pueden realizar gestiones administrativas, por ejemplo la renovación del visado, o comprar en el mercadillo.
En Koh Samui existen opciones para todo tipo de prespuestos, desde hoteles de lujo que cuestan más de 300 euros las noche hasta bungalows donde costará dormir apenas 6 euros. La isla es paradisiaca, llena de palmeras, y con excelentes oportunidades para hacer buceo. El turista que quiera encontrarse las comodidades de su país las podrá encontrar, porque en Samui tiene ya todos los servicios que pueda necesitar: cobertura de telefonía móvil GSM, acceso a Internet de alta velocidad, un hipermercado Tesco-Lotus, varios hospitales, etc.
Para el viajero que quiera aventura, tendrá enfrente el parque natural de Ang Thong donde vivían los protagonistas del libro (luego película protagonizada por Leonardo di Caprio) La Playa, o la mítica isla de Koh Phangan, donde se celebra mensualmente la fiesta de la luna llena.
Lo mejor para ir a Samui es, una vez en Bangkok en la terminal del aeropuerto de vuelos domésticos reservar el primer vuelo a la isla (hay decenas diarios en temporada alta) y allí mismo reservar un hotel en el stand de Bangkok Airways. Hay excelentes ofertas y se pueden encontrar hoteles magníficos por tan sólo 60€. Una recomendación de un hotel barato, muy normal y espartano, pero situado en un sitio precioso, es el Nara Garden, donde se alojó a principios de los años ochenta Manuel Vazquez Montalbán y al que le dedicó una poesía en Los Pajaros de Bangkok. Es posible reservar dicho hotel por tanto sólo 1.000 baths, menos de 30€.
Es una isla pequeña, que se puede circunvalar en coche en menos de una hora, y que a pesar de estar cada vez más desarrollada turísticamente, mantiene un indudable encanto. La parte más turísticas es la que se encuentra a la derecha de la isla, donde está situado el aeropuerto, propiedad de la compañía Bangkok Airways, y las ciudades de Chaweng y Lamai. Allí es donde irán la mayor parte de los turistas y donde se puede encontrar los restaurantes, discotecas, atracciones turísticas, etc. El resto de la isla se encuentra mucho menos desarrollado y la parte sur tiene todavía bastantes playas casi vacías.
Al norte se encuentra Bophut, un pequeño pueblo de pescadores, hoy habitado por muchos europeos y Big Buddha Beach, una playa llena de bungalows donde destaca una estatua de un gran Buda que se adentra en el mar.
Al oeste de la isla se encuentra la capital, Nathon, la más auténtica, llena de descendientes chinos que vinieron en el siglo XIX de la isla de Hainan. Allí se pueden realizar gestiones administrativas, por ejemplo la renovación del visado, o comprar en el mercadillo.
En Koh Samui existen opciones para todo tipo de prespuestos, desde hoteles de lujo que cuestan más de 300 euros las noche hasta bungalows donde costará dormir apenas 6 euros. La isla es paradisiaca, llena de palmeras, y con excelentes oportunidades para hacer buceo. El turista que quiera encontrarse las comodidades de su país las podrá encontrar, porque en Samui tiene ya todos los servicios que pueda necesitar: cobertura de telefonía móvil GSM, acceso a Internet de alta velocidad, un hipermercado Tesco-Lotus, varios hospitales, etc.
Para el viajero que quiera aventura, tendrá enfrente el parque natural de Ang Thong donde vivían los protagonistas del libro (luego película protagonizada por Leonardo di Caprio) La Playa, o la mítica isla de Koh Phangan, donde se celebra mensualmente la fiesta de la luna llena.
Lo mejor para ir a Samui es, una vez en Bangkok en la terminal del aeropuerto de vuelos domésticos reservar el primer vuelo a la isla (hay decenas diarios en temporada alta) y allí mismo reservar un hotel en el stand de Bangkok Airways. Hay excelentes ofertas y se pueden encontrar hoteles magníficos por tan sólo 60€. Una recomendación de un hotel barato, muy normal y espartano, pero situado en un sitio precioso, es el Nara Garden, donde se alojó a principios de los años ochenta Manuel Vazquez Montalbán y al que le dedicó una poesía en Los Pajaros de Bangkok. Es posible reservar dicho hotel por tanto sólo 1.000 baths, menos de 30€.

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